Tras cinco días de internación por heridas de bala, la abogada abandonó la clínica en silla de ruedas bajo un estricto operativo policial. Su expareja continúa en prisión preventiva en el penal de Palmasola.
La abogada y activista Nadia Beller recibió el alta médica el sábado por la tarde en la Clínica Las Américas de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La letrada había permanecido internada durante cinco días debido a las lesiones sufridas el pasado 17 de agosto, cuando fue víctima de un feroz ataque perpetrado por sicarios en la entrada de un hotel.
El egreso hospitalario se concretó cerca de las 16:30 bajo un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad locales, motivado por el explícito temor que Beller manifestó respecto de su integridad física. Tras salir en silla de ruedas, fue trasladada a su domicilio particular para continuar de manera ambulatoria con su proceso de recuperación, el cual se desarrolla en un contexto de máxima alerta dado que se detectó que cursa un embarazo de cuatro semanas.
- Operativo especial: Patrullas policiales aseguraron los accesos de la clínica y custodiaron el traslado.
- Presencia fija: Se dispuso vigilancia permanente de personal especializado en violencia de género en su vivienda.
- Monitoreo continuo: Las autoridades judiciales buscan blindar su entorno ante posibles nuevas amenazas.
Giro judicial y pericias telefónicas
En el plano judicial, la hipótesis principal apunta a una agresión fríamente premeditada. Por este motivo, el consultor político argentino Fernando Cerimedo, expareja de Beller, fue imputado como presunto autor intelectual del intento de femicidio y la justicia boliviana le dictó prisión preventiva por 180 días, ordenando su alojamiento inmediato en la cárcel de Palmasola.
El avance de la investigación arrojó pruebas de alto impacto. Los peritajes sobre los teléfonos celulares del entorno del consultor revelaron mensajes explícitos en un bloc de notas que indicaban la necesidad de «eliminar» a la abogada. Paralelamente, la policía boliviana logró la detención de otros sospechosos vinculados a la logística del ataque. Entre ellos, se destaca la entrega voluntaria de un hombre de nacionalidad colombiana, señalado como uno de los presuntos sicarios materiales del atentado.
La Fiscalía prevé ampliar las declaraciones de la víctima en los próximos días a fin de robustecer el expediente, mientras las organizaciones de derechos humanos mantienen el foco sobre las ramificaciones políticas e institucionales que rodean el caso.
